Preparar matcha implica detenerte unos minutos: tamizar, añadir el agua, batir y servir. Convierte ese pequeño proceso en un momento para alejarte de la pantalla y disfrutar de algo hecho por ti.
01
Prepara el espacio
Deja el móvil fuera de la encimera. Coloca solo lo necesario: tu kit, agua caliente y matcha.
02
Observa el gesto
Fíjate en el color del polvo tamizado, en el sonido del bambú contra la cerámica y en el vapor al añadir el agua.
03
Respira antes de beber
Sostén el cuenco o la taza con ambas manos. Un par de respiraciones lentas marcan el final del ritual.
04
Vuelve cuando quieras
No hace falta una hora fija. Algunos días serán más largos, otros un sorbo rápido. La constancia amable importa más que la duración.